Manuel Molezun

Manuel Molezun (Spanish 1920-2001)

Nació en A Coruña, aunque se trasladó con su familia a Madrid cuando tenía sólo ocho años. Estudió Medicina ejerciendo la profesión hasta 1955, año en el que colgó la bata blanca para dedicarse por entero a la pintura. Asimismo fue un atleta destacado, campeón de España en 110 metros vallas y llegando a participar en las Olimpiadas de 1948 celebradas en  Londres.

Su actividad artística arrancó participando en concursos universitarios. En 1953 ganó el primer premio de acuarela en un concurso de colegios mayores universitarios, y obtuvo una beca de estudios del Ministerio de Educación con la que se marchó a Roma. La estancia en esta ciudad provocó una decisión cada vez más firme de dedicarse al mundo de las artes, en el que experimenta con la acuarela, la vidriera y la estampación en tela.  

En 1954 ganó el Gran Premio de la Trienal de Milán por el diseño del Pabellón Español junto al escultor Amadeo Gabino y el arquitecto Vázquez Molezún. El trabajo consistía en una perfecta integración de arquitectura, interiorismo, pintura, escultura y joyería. En este año participó también en la Bienal del Mediterráneo en Alejandría, y su obra se expuso por primera vez en la Sala de la Dirección General de Bellas Artes de Madrid.

En los años siguientes participó en numerosas exposiciones colectivas y en concursos de diseño. En 1956 ganó la medalla de oro de la Bienal Kirchlicher der Gegenwart de Salzburgo, Austria, que propició que su obra empezase a ser conocida por Europa. En 1958 ganó el concurso para la decoración del Pabellón de España de la Expo de Bruselas.

Su primera exposición importante fue en la Sala Prisma de Madrid, en la época en que se estaba gestando su lenguaje personal, el Neocubismo. En 1962, en la también madrileña Sala Nebli el artista presentó una serie llamada Ibiza en la que plantea una formulación abstracta basada en la estructuración del espacio a partir de la yuxtaposición de líneas y planos de cromatismo sobrio, en los que se describen veladuras y transparencias de mancha amplia en contraste con la caligrafía del gesto. En este momento Molezún trata de definir una manera de hacer más alejada del dramatismo exagerado del expresionismo abstracto, inclinándose por una pintura plana, desprovista de toda carga ideológica. 

Tras la exposición en la Sala Nebli su actividad expositiva aumentó considerablemente. Participó en 1963 en la Bienal de São Paulo y en 1964 realizó un mural de cemento y vidrio para el Pabellón de España en la Feria Mundial de Nueva York. También expuso en la Sala Grises de Bilbao (1967), en Pictura, Groningen (Holanda 1970), y en la Galería Juana Mordó de Madrid (1971), entre otras. En 1971 el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid le compró dos obras para su colección permanente. 

En 1974 recibió el encargo de realizar un mural para la sede madrileña de la Fundación Juan March, que por aquellos tiempos era la fundación cultural más importante del país, y en 1977 ganó la medalla de plata en la Bienal de las Artes en el Deporte celebrada en Madrid. A mediados de los setenta Molezun ya gozaba de un prestigio sólido. Había logrado una obra con un estilo y un proceso sumamente personal, un estilo que él llamaba Neocubismo (dado que no se puede hablar de un cubismo a pié de la letra ya que parte de formas abstractas), y que fue el fundamento en toda su obra. 

Con el paso del tiempo la abstracción de Molezún se volvió más compleja, con una sintetización de los objetos, hasta quedarse únicamente con lo esencial. En esta época reforzó los elementos geométricos y las líneas se sometieron a una armonía visual de carácter dinámico. El soporte empleado es la madera, resaltando las calidades de su textura. En los años 80 consiguió una plaza en la Facultad de Bellas Artes de Madrid. Siguió trabajando esencialmente con madera, soporte que le permitía intensificar el aspecto velado y transparente del espacio, aunque también utilizaba el papel.

En los noventa opta por un cierto barroquismo, incluyendo algún toque de color como trazos al azar, lo que contrasta con el orden en la estructura espacial propio de su obra anterior. En 1992 se celebró una exposición antológica de su obra en el Centro Cultural Caixavigo, nueve años antes de su muerte. 

Su obra forma parte de las colecciones del  MNCARS (Madrid),  Museo de Arte Abstracto (Cuenca), Fundación Juan March (Madrid), Colección de arte Afundación (Pontevedra), entre otras.

 Works

Abstract 1967×

Oil
48 x 35.5 inch
121.9 x 90.2 cm